dijous, 20 de gener del 2011

Por qué he escogido este libro



He escogido este libro porque, en primer lugar, el título me hace sentir curiosidad ya que el erizo es un animal discreto y la gente suele escribir sobre otros animales (por ejemplo los felinos).
En segundo lugar porque leí la contraportada y me parece interesante que las protagonistas sean tan diferentes una de la otra y me intriga saber cómo cambia la historia con la aparición de un nuevo personaje.
En tercer lugar lo he escogido porque parece ser un libro del tipo que te hacen pensar más que nada y no trata solamente de acción y aventuras. Me gustan más los libros profundos y no aquellos que solo quieren entretener.
Finalmente, lo he escogido porque es el libro que ha escogido el instituto y los últimos libros que me hicieron leer aquí me gustaron mucho, por lo tanto confío en que de nuevo hayan escogido un buen libro.

El comienzo de la imaginación

-Marx cambia por completo mi visión del mundo- me ha declarado esta mañana el niño de los Pllières, que no suele dirigirme nunca la palabra.
No le di gran importancia, pero al dirigirme a la puerta de entrada del piso para salir a hacer las compras, me pregunté si un niño de su edad era realmente capaz de entenderlo.
Así, me sumergí en mis pensamientos y quizá sea esta la razón por la cual no me fijé en que estaban pasando cosas extrañas en la calle.
Fue cuando estaba en la puerta del supermercado, que un hombre pálido, con los ojos rojos y lleno de sangre vino corriendo hacia mi, chillando. Me asusté cuando me di cuenta de que quería atacarme. Reaccioné, me fui corriendo al interior del supermercado pidiendo ayuda y fue entonces que me di la vuelta y vi que el hombre se había lanzado encima de una joven mujer que estaba chillando: la había mordido en el hombro y entonces estaba masticando el pedazo de carne que le había arrancado. Perpleja, empecé a mirar a mi alrededor y vi que las personas estaban luchando con otras que ya no parecían ser humanos. Había cadáveres por el suelo.
Asustada, fui corriendo al lavabo y cerré las dos puertas.
Estoy encerrada en una de las cabinas, no sé cuantas horas llevo aquí dentro, pero los golpes que oigo en la puerta son cada vez más fuertes e violentos. Me quieren y sé que lo que me espera no es nada bueno. Consiguen romper la puerta y abren una cabina tras otra, buscándome. Encuentran la mía, la consiguen abrir  y se lanzan sobre mi, desesperados para calmar su hambre…

Mil palabras: una imágen.

¿Què pasaría si mi personaje se encontrara con...?

KURT COBAIN
Si Paloma se encontrara con Kurt Cobain, sería un encuentro bastante curioso, ya que los dos estarían interesados en acabar con su vida. Creo que Kurt al principio no le daría mucha importancia, pero acabarían teniendo una conversación parecida a esta:
-Yo quiero acabar con mi vida porque veo como vive la gente mayor y a pesar de tener todo aquello que necesita una persona: amor, familia, amigos, dinero,… -
(hace esta enumeración con un movimiento desdeñoso con la mano)
-Sé que cuando llegue a ser adulta mi vida será igual de vacía e inútil que la de los demás-.
 (Surge un breve silencio el cual interrumpe)
- ¿Qué razón tienes tú para querer acabar con la tuya?-.
(Kurt duda un momento si es una conversación adecuada para tener con una chica de once años, pero finalmente contesta)
 -Igual que tu tengo todo lo que alguien puede desear e incluso más, pero simplemente viví cosas terribles en mi vida las cuales no puedo olvidar y la vida nunca me dio lo que yo esperaba –.
(duda un momento si debe seguir hablando)
- Tengo dinero, fama, amor y incluso tengo una hija, pero nada de esto consiguió llenarme…
-Es muy triste ver que tanta gente sufre en el mundo y estando solo, no puedes hacer nada para cambiarlo.-
(dice Paloma, pensativa.)
-Tienes razón chica. Verás, tengo que irme… -
(un movimiento recorre por su cara durante unos instantes, el cual parece una leve sonrisa)
- Supongo… que volveremos a vernos.
-Si, esto espero –
(responde Paloma con un tono melancólico.)
- Adiós.
-Adiós-
(Kurt se da la vuelta.)

Reportaje en torno a uno de los temas de la obra

Anna Karenina es una obra realista que fue publicada en 1.877. Después del intento fracasado de publicar la novela como folletín (1.875 a 1.877), fue considerada una obra maestra.
Fue la primera novel.la que escribió Tolstoi. Al principio fue clasificada como un romance de alta sociedad, pero luego fue declarada como obra de arte.
La inspiración para crear la protagonista, la encontró en Maria Hartung, la hija del poeta ruso Aleksandr Pushkin.
La obra narra la historia de varios personajes a la vez. Son aventuras amorosas ya que cada personaje tiene que luchar para conseguir a la pareja que desea. Algunos de ellos intentan destrozar las relaciones de los otros pero finalmente todos se reconcilian y viven felices como debía  ser desdel principio. El personaje principal es Anna Karenina. Los personajes secundarios son  Stiva (su hermano), Dolly (la esposa de su hermano),  Vronsky (amante y pareja de Anna), Kitty (hermana pequeña de Dolly) y Levin (pretendiente y finalmente pareja de Kitty).

He escogido hacer el reportaje en torno a este libro porque los gatos del señor Ozu se llaman Kitty y Levin y en el libro mencionan muchas veces la obra de Tolstoi, así que me interesó saber algo más sobre ella. Ahora sé porque hace estas comparaciones en “La elegancia del erizo” ya que he entendido la relación amorosa entre Kitty y Levin y el profundo amor que sentían el uno por el otro. Creo que es un detalle muy bonito haber nombrado los gatos así por parte de la autora.

Si mi personaje (Renné) fuera poeta diría...

Del mismo modo que un pájaro cae abatido al suelo
Al llegar al final de  un largo viaje
Siento que caen las hojas,
Del árbol de mi tiempo,
y se muy bien, que me estoy muriendo.

Malditas horas que malgasté
Urgiendo desesperadamente
Para encontrar un lugar donde echar el ancla
Y parar el tiempo.
 Por tan solo un momento.

Pero nunca lo encontré
Y solo queda despedirme amablemente
Como aquel pájaro que por última vez canta
Su canción inocente
Y dedicarte mi último pensamiento.

Diez años después...

Paloma observaba la fotografía que había sido tomada la semana pasada. Estaba sentada en el sillón de Renné, el cual había heredado tras su muerte. Mientras le daba sorbitos a su té, estaba perdida en los recuerdos de aquel día.
Estaban su madre, su padre, Colombe,… Todos sonreían y no dejaban de decirle lo orgullosos que estaban de ella. Si, había terminado sus estudios de filosofía en la universidad de Lyon, pero lo que sentía desde aquel momento solo se podía comparar levemente con la felicidad. Durante los últimos años no había tenido tiempo de pensar en ella y en lo mucho que la echaba de menos, simplemente, tenia siempre todo aquel trabajo en la cabeza y el estrés de tener que entregarlo puntual…
Pero aquel día al cual retrataba la fotografía todo había vuelto. Estaban celebrando la fiesta en honor a los estudios terminados de Paloma. Fue entonces que pensó en ella: “Si Renné estuviese aquí, se comportaría tan diferente que todos los demás… lo único que quiero es poder volver a tomar una taza de té con ella, hablar… Incluso después de tanto tiempo, aunque haya conseguido todas mis metas la echo de menos: la única persona que he conocido entre tanta gente…la necesito, me siento sola y lo peor es que tengo que seguir adelante porque lo prometí por ella: por la escaza belleza en este mundo.”

Diez años antes...

Paloma solo era una criatura de un año la cual su madre no dejaba de mimar en ningún momento. Su familia y su manera de comportarse ya la empezaron a marcar con esta corta edad y más tarde la harían tener esta forma de ver la vida y pensar sobre ellos. .
René vivía en el mismo piso que en la actualidad, tenía el mismo gato (León) y se dedicaba al mismo trabajo. Pero había una gran diferencia: su marido estaba con ella. Ya sufría su enfermedad y René podía ver como empeoraba día tras día, pero no estaba sola. Cuidaba de él y disfrutaba del poco tiempo que les quedaba. Aquel día que llegó a casa y él la esperaba para ir al cine por última vez incluso se hizo ilusiones de que todo mejoraría, pero no fue así. Su marido falleció muy poco después y fue algo que la marcó para el resto de su vida.

Diez años después...

Paloma observaba la fotografía que había sido tomada la semana pasada. Estaba sentada en el sillón de Renné, el cual había heredado tras su muerte. Mientras le daba sorbitos a su té, estaba perdida en los recuerdos de aquel día.
Estaban su madre, su padre, Colombe,… Todos sonreían y no dejaban de decirle lo orgullosos que estaban de ella. Si, había terminado sus estudios de filosofía en la universidad de Lyon, pero lo que sentía desde aquel momento solo se podía comparar levemente con la felicidad. Durante los últimos años no había tenido tiempo de pensar en ella y en lo mucho que la echaba de menos, simplemente, tenia siempre todo aquel trabajo en la cabeza y el estrés de tener que entregarlo puntual…
Pero aquel día al cual retrataba la fotografía todo había vuelto. Estaban celebrando la fiesta en honor a los estudios terminados de Paloma. Fue entonces que pensó en ella: “Si Renné estuviese aquí, se comportaría tan diferente que todos los demás… lo único que quiero es poder volver a tomar una taza de té con ella, hablar… Incluso después de tanto tiempo, aunque haya conseguido todas mis metas la echo de menos: la única persona que he conocido entre tanta gente…la necesito, me siento sola y lo peor es que tengo que seguir adelante porque lo prometí por ella: por la escaza belleza en este mundo.”

El alfabeto de la obra

Alma
Belleza
Confusión
Dinero
Esperanza
Filosofia
Gatos
Humanidad
Indiferencia
Japonés
Kakuro
Literatura
Muerte
Nadie
Ocultar
Portera
Querer
Razonar
Sake
Tintoreria
Universo
Vestido
Wok
Xilófono
Yen
Zángano

Descripción del sueño de un personaje: la pesadilla de Paloma

Esta paseando por la calle, acompañada del señor Ozu, conversando sobre costumbres japoneses. Ve una tienda de chocolate a lo lejos, intenta acercarse pero no se mueve del sitio en donde estaba. Empieza a correr en vano. De repente desaparece el señor Ozu y por fin logra desplazarse. Llega a la tienda, asustada por la repentina desaparición del señor Ozu, mira al escaparate.
Ve como la Sra. Michelle corre por la calle, se fija en su entorno y ve una furgoneta acercándose. Renné no la ve y sigue corriendo: Paloma sabe que van a chocar.
Quiere correr hacia allí pero el vidrio del escaparate se lo impide: es cómo una enorme pantalla en la cual no puede penetrar, pero lo que está sucediendo es real.
Chilla y golpea el cristal desesperadamente, mas no logra su objetivo. Desde el otro lado del cristal observa como la furgoneta se acerca hasta que hay el impacto y Renné vuela por el aire hasta caer al suelo inmóvil.

Paloma se despierta bañada en sudor con la respiración exageradamente acelerada.  

Yo, autor

Nací el 28 de mayo del 1.969 en Casablanca, Marruecos.
Tuve una infancia normal en Francia. Cuando terminé los estudios primarios y secundarios, decidí ir a la escuela de Letra y Ciencias Humanas de Lyon. Allí estudié filosofía. Más tarde, aproveché mis estudios y trabajé de profesora de filosofía en distintas escuelas.
Siempre me había gustado la literatura y, finalmente, en el año 2.000, publiqué mi primer libro: “Una golosina”, más tarde llamado “Rapsodia Gourmet”.
Con este libro la gente empezó a fijarse en mi talento.
Más tarde, en 2.006, publiqué mi segundo libro: “La elegancia del erizo”. Este me trajo toda la fama y el dinero que alguien puede desear; fue traducido a varios idiomas y fueron publicadas muchísimas ediciones.
Durante el tiempo en que me dediqué a escribir, dejé mi trabajo como profesora para irme a vivir a Kyoto en Japón.
En momentos de ahora, vivo tranquila, con mi marido en Colleville-sur-Mer en Normandía, y puedo decir que la vida me dio cuasi todo aquello que esperaba de ella.

El final múltiple

Primer final
Luces tan brillantes que casi me dejaron ciega estaban encima de mi: al principio pensé que sería el cielo, pero entonces escuché voces. Miré a mi alrededor y estaba en una sala. A mi alrededor habían médicos. No sentía dolor. Un hombre de edad avanzada se acercó a mi y me dijo que me habían operado. El impacto con la furgoneta me había destrozado la cadera i varias costillas. Me dijo que pronto me darían una anestesia y algo contra el dolor, que dormiría muchas horas.
Cuando me desperté la próxima vez, miré a mi alrededor: alguien me había traído flores. A mi derecha estaban Paloma y Manuela. Las cuales sonrieron al ver que me había despertado.
Los próximos días los pasé en el hospital con mucha morfina contra mi dolor y la compañía de aquellas dos chicas que no me dejaban sola nunca. Unas semanas mas tarde me pude ir a casa, donde Manuela cuidaba de mi y Paloma venia cada tarde a leerme historias y contarme lo que pasaba en el piso. El señor Ozu venía a saludarme de vez en cuando. Lentamente me fui recuperando y pude retomar con normalidad mi vida. Me siento muy extraña al haber visto la muerte, de hecho, en la ambulancia me tuvieron que reanimar, pero he tomado todo esto como una oportunidad de hacer todas aquellas cosas que hubiera extrañado al acabar mi vida, y disfruto de los ratos con Paloma, esta chica me ha mostrado tantas cosas hermosas…

 


Segundo final
Al principio Paloma se tomó la noticia de la muerte de René con valor. Intentó superarlo y junto al señor Ozu intentó seguir con su vida con normalidad. Pero aquel día que la encontraron todo aquel valor la había abandonado, se rindió al darse cuenta que la persona a la cual se sentía más unida en todo este universo la había dejado, y decidió irse con ella. Nunca había temido la muerte y por lo tanto tampoco no le preocupó hacerlo entonces.
Fue su madre quien  entró en el baño a la tarde, después de volver de hacer las compras. Paloma había llenado la bañera con agua caliente (creía que al morir se sentía frio y esta idea no le gustaba), había comido un trozo de chocolate y seguidamente, había tragado todas las pastillas que había robado a su madre. Cuando su madre abrió la puerta del baño chilló con tal fuerza y desesperación que Colombe vino corriendo al instante. Entre gritos i lagrimas de dolor, llamaron una ambulancia. Pero fue en vano, ya no pudieron hacer nada.